6 buenos hábitos financieros para ahorrar

Tener una estrategia financiera sólida consiste en planificar el presupuesto y ahorrar, pero ¿cómo hacerlo? aquí el secreto está en 6 sencillos hábitos financieros de la vida cotidiana.

En teoría, parece fácil apartar al menos el 10% de los ingresos, pero en la práctica una gran mayoría de las personas no vigilan sus gastos y solo toman consciencia cuando pasan por situaciones críticas.

Es importante disfrutar del proceso de ahorro, conseguir el resultado necesario y, sobre todo, desarrollar el hábito de ahorrar dinero con cualquier ingreso. De este modo, el proceso de ahorro se convertirá en parte de la vida, se encontrarán formas de ahorrar sin perder la comodidad y se podrán cubrir todos los gastos inesperados.

Es necesario calcular el presupuesto y tener un plan para un periodo determinado permite reducir los riesgos generales, sentirse más seguro, tranquilo y entender a dónde va el dinero. Además, un colchón financiero es una parte importante del presupuesto.

“El tamaño óptimo de ese colchón [financiero] es igual a unos seis gastos mensuales obligatorios. Por motivos de precaución: un incendio, un despido inesperado o una búsqueda de empleo prolongada, pero hay que evitar gastar este dinero para hacer compras que no son importantes”.

Saber guardar el dinero también es importante, ya que si se lo hace debajo de un colchón, los ahorros pueden verse afectados por la inflación.

6 buenos hábitos financieros para ahorrar:

  1. Antes de comprar algo pregúntate si realmente lo necesitas, con qué frecuencia lo vas a usar y si vale la pena el dinero. Es mejor posponer la compra al menos un día para tener tiempo de pensar y tomar una decisión definitiva.
  2. No compres en rebajas solo porque hay buenas ofertas.
  3. No gastes todos los ingresos extrapresupuestarios en el mes que se obtienen, gástalos solo en función del plan original. Las excepciones son las obligaciones o situaciones no rentables, por ejemplo, el reembolso anticipado de un préstamo de alto interés.
  4. Deja de pagar con tarjeta durante un tiempo (o utiliza una tarjeta con un límite de efectivo diario). La gente suele tratar el dinero de sus tarjetas con menos responsabilidad: es más rápido pagar con una tarjeta y el saldo es menos visible. El dinero en efectivo es una suma real de dinero, que disminuye ante sus ojos y cuyo saldo es visible en su cartera.
  5. Aplaza todas las compras importantes previstas hasta final de mes. Comprender la necesidad de comprar reduce el riesgo de gastar demasiado durante el mes.
  6. Darse un capricho no planificado por un importe no superior al 5% del dinero “extrapresupuestario”.